Since I was very young I started to freak out with fashion shows, I never tired of seeing them, I saw thousands of magazines and I cut out photos, I filed them… but for some reason, life took me to study Fine Arts, before Fashion Design. So I trained as an artist, and it remained within me that art is above the aim of making money. This means that when I come to the world of fashion and work for several designers and make my collections, I have a great emotional shock… and I decide that the best thing is to have a job that gives me stability and be free creatively, that is, not depend on it to live.

I lost interest in clothes, however, I still loved fashion. Then I discover that bags are another formula for fashion, without depending on the body to be fully seen. They are like sculptures. A bag has a form in itself, it is a volume, structure, form. I start making bags on my own, I make the patterns, I choose the fabrics and I stitched them… and I love it.

I spend years looking for that job that allows me to create with freedom… And when I least expect it … life takes me to work in fashion education in New Delhi. Thanks to these two years in India I discover many things … and one of them is craftsmanship: its incalculable value and the importance of preserving and using it.

I go back to Spain with the brand on the move, I really want to make bags in earnest, leather, durable, well made by experts, and I am lucky to study a wonderful master course created by Enrique Loewe and Juan Carlos Santos in Ubrique, where I learn everything I can about bags and leather.

I spent six months over there, hypnotized by the world of leather, the work of the best craftsmen and immersed in a creative process that would lead to the new COZARLLADO leather bags under the inspiration that will shape the entire brand: the concept of solidarity, which for me has a lot to do with spirituality as I understand it: a lifestyle that consists of being free, being yourself, without repressing anything or wanting to pretend what you are not; living naturally, easy, loose; experimenting for yourself, and drawing your own conclusions. Learning, evolving constantly, constantly changing. Living in this way leads you to solidarity, where I protect you and you protect me, I take care of you and you take care of me, and all this is also femininity. A woman takes care but also wants to be taken cared of. Femininity is for me to welcome, to care for, to breastfeed, it is the opposite of aggression. Hence, the shapes are round and some hold and others protect. The colours also go in that concept, soft colours, without strong contrasts that clash, if not always maintaining that cosy, soft harmony that transmits shelter.

When creating, I have a conscious woman in mind. Aware of who she is, where she is, how fortunate she is to have reached that level, both of culture and of conscience; one who celebrates life and at the same time cares about problems, the environment, society… and acts, even with a small detail. A woman who is in search of herself, to grow, mature, never stop growing.

Raquel Cózar Lladó

 

Desde muy joven empecé a flipar con los desfiles de moda, no me cansaba de verlos, veía miles de revistas y recortaba fotos, las archivaba… pero por alguna razón, la vida me llevó a estudiar Bellas Artes, antes que Diseño de Moda.  Así que me formo como artista, y se me queda grabado que el arte está por encima del fin de ganar dinero.  Esto hace que cuando llego al mundo de la moda y trabajo para varios diseñadores y hago mis colecciones, tenga un gran choque emocional… y decido que lo mejor es tener un trabajo que me dé estabilidad y ser libre creativamente, es decir, no depender de ello para vivir.

Perdí interés en la ropa, sin embargo, me seguía encantando la moda.  Entonces descubro que los bolsos son otra fórmula para hacer moda, sin que dependan del cuerpo para poder verse plenamente.  Son como esculturas.  Un bolso tiene forma en sí mismo, es un volumen, estructura, forma.  Empiezo a hacer bolsos por mi cuenta, yo hago los patrones, elijo las telas y los confecciono… y me encanta.

Me paso años buscando ese trabajo que me permita crear con libertad…   Y cuando menos me lo espero… la vida me lleva a trabajar en enseñanza de moda en Nueva Delhi.  Gracias a estos dos años en la India descubro muchas cosas… y una de ellas es la artesanía: su incalculable valor y la importancia de preservarla y utilizarla.

Vuelvo a España con la marca en marcha, muchas ganas de hacer bolsos en serio, de piel, duraderos, bien hechos por expertos,  y tengo la suerte de hacer un máster maravilloso creado por Enrique Loewe y Juan Carlos Santos en Ubrique, donde aprendo todo lo que puedo sobre los bolsos y la piel.

Allí estuve seis meses, hipnotizada por el mundo de la piel, el trabajo de los mejores artesanos y sumergida en un proceso creativo que daría lugar a los nuevos bolsos de piel COZARLLADO bajo la inspiración que va a dar forma a toda la marca:  el concepto de solidaridad, que para mi tiene mucho que ver con la espiritualidad como yo la entiendo: una forma de vida que consiste en ser libre, ser tú mismo, sin reprimir nada ni querer aparentar lo que no eres; viviendo de forma natural, fácil, con soltura; experimentando por ti mismo, y sacando tus propias conclusiones.  Aprendiendo, evolucionando constantemente, en continuo cambio.  Vivir de este modo te lleva a la  solidaridad, donde yo te protejo y tu me proteges, yo te cuido y tu me cuidas, y  todo esto es  también la feminidad. Una mujer cuida pero también quiere que la cuiden. La feminidad para mi es acoger, es cuidar, amamantar, es todo lo contrario a la agresividad.  De ahí que las formas sean redondas y unas sujetan y otras protegen.  Los colores también van en ese concepto, colores suaves, sin contrastes fuertes que choquen, si no siempre manteniendo esa armonía acogedora, suave, que transmitan paz y recogimiento.

Al crear tengo en mente a una mujer consciente. Consciente de quien es, de donde está, de que es afortunada por haber llegado a ese nivel, tanto de cultura como de consciencia; que celebra la vida y a la vez se preocupa por  los problemas, el medio ambiente, la sociedad… y actúa, aunque sea con un pequeño detalle. Una mujer que está en la búsqueda de sí mismas, de crecer, madurar, no parar de crecer.

Raquel Cózar Lladó